Según la ley peruana, no existen requisitos puntuales como familia para presentar una demanda o proceso de alimentos porque se entiende que las personas, en general, tenemos necesidades básicas que cubrir, de pública evidencia, para vivir en el día a día.
Si nos referimos a la documentación a contemplar para este proceso, se debe tener en cuenta los siguientes:
- El DNI de la persona hacia quien se dirigen los alimentos. Un DNI vigente, que muestre el domicilio real de esta persona.
- Una partida de nacimiento y/o una partida de matrimonio, es decir, una prueba que demuestre el vínculo filial que se tiene con la persona a la que se va a demandar. Se considera, también, aquellas evidencias que acrediten que hubo o existe una convivencia. Por ejemplo, la partida de nacimiento del hijo(a) donde figura el nombre de cada padre.
- Boletas de venta, diagnósticos médicos y aquella documentación que acredite las necesidades de la persona hacia quien va dirigida la pensión de alimentos. Por ejemplo, boletas de compra de supermercados, de atenciones médicas o de farmacias, boletas de taxis o de movilidad, entre otros. Si quieres aprender cómo se dividen los gastos de un hijo o la persona alimentista, te lo contamos aquí.
- Documentación que acredite los gastos y/o cuidados de alguna necesidad especial. Si existiera una incapacidad o discapacidad física o mental, es indispensable que se presente al ingresar la demanda de alimentos. Un ejemplo común de los hijos son los gastos por zapatos ortopédicos para corregir el pie plano, porque se sabe que no son nada baratos.
- Evidencia que comunique las fuentes de ingresos – capacidad económica – que tuviera la persona a la que se va a demandar, con la intención de informar al juez a qué se dedica esta persona y cómo genera dinero; sea empleado de una empresa, independiente u otras formas que existieran. Si no se conoce esta información, es posible requerir al Juez que investigue estos datos mediante una solicitud. Además, hay diversas entidades públicas que nos ayudan a conocer estos datos como la SUNAT o Registros Públicos.
También es válido pero no indispensable:
Evidencia que demuestre el nivel de gastos que tuviera el papá o mamá a demandar. Las deudas o créditos son otra forma de demostrar la capacidad económica de una persona porque, si se cumple el pago de deudas de manera mensual, también existe una forma de ingresos mensual para cubrir dichas deudas. Para aprender cómo obtener información crediticia de otra persona, haz clic aquí.
¿Quiénes pueden presentar una demanda por alimentos?
Según la Ley 31464 (2022) y modificatoria del artículo 561 CPC (aprobada en marzo 2025):
Pueden presentar una demanda: padres, abuelos, tíos o hermanos mayores sin necesidad de tutela judicial especial cuando el padre o madre está ausente.
Si eres la madre o padre progenitor, debes tener en cuenta la documentación mencionada arriba. En caso seas otro familiar, debes tener en cuenta documentación adicional.
Si ya lo decidiste y vas a presentar una demanda de alimentos, el siguiente paso es elegir un abogado de familia. Con la ayuda de este profesional, tu demanda tomará forma y, con él o ella, plantearás cuál será la estrategia de tu caso. Así es, necesitarás pensar en una estrategia porque tu objetivo será obtener una pensión de alimentos justa en el menor tiempo posible; esta pensión está condicionada y limitada a los recursos y posibilidades de la persona que vas a demandar. Como dicen por ahí, no se le puede pedir peras al olmo… por ello, será fundamental este paso que, además de ayudar al Juez a que entienda mejor la situación, defina una sentencia justa y beneficiosa para la persona alimentista.
Notas del autor:
Cada situación y familia es única, por ello, el profesional en derecho de familia es el indicado para validar y considerar qué documentación es indispensable para tu caso.
Así como realizarás esfuerzos para demostrar la capacidad económica de la persona a demandar, también viene bien revisar tus propias fuentes de ingresos, gastos, créditos y vínculos legales con otras personas o empresas si hubiera. Procura que estas gestiones personales estén en orden para evitar malestares innecesarios durante la demanda. La honestidad con el abogado de familia que elijas es fundamental. Ocultar, omitir o mentir sobre esta documentación será inútil porque si no lo descubre tu abogado, lo hará el de la otra parte y, posiblemente, lo presente durante el proceso.

